Sobre Alberto Domínguez

En la búsqueda del trabajo con sentido

Alberto DominguezMi padre me decía de pequeño “si no le pones cariño al trabajo, mejor que hagas nada.” Él amaba su trabajo (en la obra) y entonces él entendía como yo podía ser tan enormemente descuidado cuando iba a ayudarle.

Seguramente por eso he envidiado siempre a la gente que sabe trabajar con las manos. Quizá, sin saberlo, creía que solo a ellos les estaba reservado amar de verdad su oficio. Pero solo muy recientemente he descubierto que mi artesanía es otra: la de las letras. En ella encuentro la paz, la tranquilidad y la pasión para superar los inconvenientes que el oficio de escritor trae consigo.

He tenido múltiples trabajos, desde profesor de inglés a empresario de Internet y, ahora especialista en marketing online. En todos he aprendido algo pero solo con el nacimiento de mi hija he descubierto lo que me mueve: descubrir y explicar. Es a través de ella que estoy aprendiendo a ver el mundo de nuevo y descubrir lo que de verdad me importa. Con su llegada, empecé la búsqueda de un trabajo con sentido, al que poder dedicarme completamente y al que poder amar.  Este blog es la historia de esa búsqueda.

Elogi del viure

Estima el teu ofici,
la teva vocació,
la teva estrella,
allò pel que serveixes,
allò en que realment,
ets un entre els homes,
esforçat en el teu quefer
com si de cada detall que penses,
de cada paraula que dius,
de cada peça que poses,
de cada cop de martell que dones,
en depengués la salvació de la humanitat.
Perquè en depèn, creu-me.
Si oblidant-te de tu mateix
fas tot el que pots en el teu treball,
fas més que un emperador que regeix
automàticament els seus estats;
fas més que el que inventa teories universals
només per satisfer la seva vanitat,
fas més que el polític, que l’ agitador,
que el que governa.
Pots desdenyar tot això
i l’ adobament del món.
El món s’ adobaria bé tot sol,
només que cadascú
fes el seu deure amb amor,
a casa seva.

Joan Maragall

Elogio del vivir

Ama tu oficio,
tu vocación,
tu estrella,
aquello para lo que sirves,
aquello en que realmente,
eres uno entre los hombres,
esfuérzate en tu quehacer
como si de cada detalle que piensas,
de cada palabra que dices,
de cada pieza que colocas,
de cada martillazo que das,
dependiese la salvación de la humanidad.
Porque depende, créeme.
Si olvidándote de ti mismo
haces todo lo que puedes en tu trabajo,
haces más que el emperador que rige
automáticamente sus estados;
haces más que el que inventa teorías universales sólo para satisfacer su vanidad,
haces más que el político, que el agitador,
que el que gobierna.
Puedes despreciar todo esto
y el arreglo del mundo.
El mundo se arreglaría bien solo,
sólo con que cada uno
cumpliera su deber con amor,
en su casa.

Joan Maragall

También te han dicho que la vida es oscuridad, y en tu cansancio repites lo que dijeron los cansados.
Y yo digo que la vida sí es oscuridad salvo cuando hay necesidad,
Y que toda necesidad es ciega salvo cuando hay conocimiento,
Y que todo conocimiento es vano salvo cuando hay trabajo,
Y que todo trabajo es vacío salvo cuando hay amor;
Y que cuando trabajas con amor te atas tú mismo a ti mismo, y a los otros, y a Dios.

Khalil Gibran, “El profeta”

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