¿Hago un máster o me monto o una empresa?

Puede parecer una pregunta más bien extraña pero es exactamente la que me hice yo hace unos cuatro años. Entonces yo había conseguido ahorrar un poco de dinero (ninguna cantidad exhorbitante) y en vez de plantearme comprarme un coche decidí plantearme esta cuestión.

Cuatro años más tarde, no puedo alegrarme más de la decisión que tomé en su momento. Seguramente en un máster hubiera aprendido mucho y me hubiera dado otras posibilidades pero en el proceso de crear y mantener Dinamon junto con mi socio, Jordi Berrocoso, el bagaje adquirido ha sido impresionante. Obviamente, seguimos teniendo que aprender y mejorar mucho pero ahora miro atrás y veo las enormes diferencias con nuestros conocimientos y forma de actuar hace un tiempo.

Por el camino hemos cometido muchos errores pero siempre hemos conseguido que no sean críticos (especialmente porque nuestra dependencia financiera eran muy limitada así como también nuestros costes).

Por eso, no puedo dejar de recomendar una y otra vez a todo el mundo que me pregunta que intente lanzar su propia aventura. Podemos tener éxito o no, pero no hay fracasos porque la mejor forma de aprender es equivocarse (siempre que estemos dispuestos a reconocer nuestros errores, claro está).