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La teoría de las personas-puente

Hace mucho tiempo que quiero hablar de este tema pero nunca encuentro el momento así que aprovecharé una pequeña pausa entre tareas para empezar a apuntar en qué consiste esta teoría de la que muchos amigos míos ya me han oído hablar.

Algunos de los que me conocéis sabéis que los sábados por la mañana participo como voluntario en un proyecto de intercambio lingüístico: “Aprenem”. Llevo 3 años enseñando diversos idiomas (catalán, castellano y este año inglés). No me voy a extender mucho porque en el futuro me gustaría hablar con más detalle sobre este sistema de aprendizaje de idiomas.

También, otros de los que me conocéis sabréis que uno de los temas que más me interesan (tengo muchos pero este es uno de los principales) es el de la integración social de la gente que ha venido a vivir a España. De esto también hablaré con más calma en otro post.

Uniendo los dos temas en este tiempo en Aprenem he visto como constantemente se han ido acercando personas de comunidades en general muy cerradas (china, paquistaní, india, marroquí…) y un porcentaje de ellos se han acabado involucrando muy activamente en el programa y dándonos acceso a “los locales” (es decir gente como yo) a comunidades y personas que son completamente “opacas” para muchos ciudadanos e instituciones lo que personalmente me ha enriquecido enormemente.

De ahí surgió la “teoría de las personas-puente”. Según esta teoría, las “personas-puente” son aquellas con la valentía y la iniciativa suficientes para dar el primer paso hacia la integración social (el más difícil de todos) superando barreras de entrada tan importantes como la inseguridad que genera el desconocimiento del idioma o de la cultura receptora además de los prejuicios propios y de la sociedad en la que se pretenden integrar.

Estas personas son críticas en los procesos de integración porque, si encuentran que su esfuerzo obtiene una respuesta, reaccionan muy positivamente (he visto en varios casos como muchos de los que venían a aprender español para poder manejarse acababan aprendiendo catalán por iniciativa propia y siendo algunas de las personas más activas de los cursos en los que he estado).

Mucho más importante, es que estas personas son las únicas que en realidad pueden ayudar al resto de su “comunidad nacional” a integrarse a medio plazo ayudando a eliminar prejuicios y a facilitar la compresión de aspectos culturales explicándolos en su idioma y en términos que su comunidad puede comprender. Al mismo tiempo, estas mismas personas son las que mejor pueden transmitir los problemas de entrada con los que se encuentra habitualmente una persona de su comunidad.

Mi conclusión durante este tiempo es que a las personas que hacen un esfuerzo (yo he pasado por él y os aseguro que es enorme) para integrarse en una cultura que les resulta extraña hay que darles todas las facilidades. Si ven que su esfuerzo tiene recompensa, se convertirán en los mejores aliados de la sociedad que les recibe. En cambio, si su esfuerzo recibe indiferencia, imposición o incluso desprecio, la consecuencia lógica es la frustración y como sociedad estaremos cortando puentes de comunicación lo que tiene como resultado (como se puede ver en Francia o Alemania) la segregación social e incluso la formación de comunidades “sin hogar” (caso de los turco-alemanes que tienen una cultura intermedia y que ni en Turquía ni en Alemania son aceptados como “autóctonos”), con un nivel de frustración muy alto y, por lo tanto, una tendencia muy acusada hacia la violencia.

Por último, el tiempo me ha hecho ver que esta teoría no aplica sólo a casos de inmigración sino a casi todos los ámbitos de la vida. En muchos contextos existen grupos de gentes (comunidades) que tienen percepciones muy diferenciadas de la realidad (administración-empresa, trabajadores – empresarios, hombres – mujeres, etc.) y donde pueden aparecer casos de personas-puente que aseguren una comunicación entre los diferentes grupos que facilite el acercamiento al “consenso social” (o lo que yo llamo como “establecimiento de las reglas del juego”) del que hablaba Habermas.

Publicado en Sociedad

3 comentarios

  1. malabona malabona

    Muy buen articulo,espero con inquietud leer lo que comentas brevemente sobre la integraci?n social de los inmigrantes.

  2. miguelcp miguelcp

    Me parece una magnifica idea y una gran labor, que puede ser de gran ayuda para los que han venido a vivir a Catalunya, desde paises lejanos. Y al ayudarlos a ellos nos ayudamos a nosotros mismos para que la integracion sea beneficiosa para todos.

  3. Gran idea, y absolutamente flexible para aplicarse en multitud de aspectos de la vida en sociedad. Me gusta mucho c?mo lo has planteado 🙂

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