Son las 6 de la mañana. Me duelen las piernas y la espalda también. Saco el brazo del saco de dormir y me doy cuenta de que que hace mucho, mucho frío. Estamos a finales de diciembre y afuera la noche es negra como el carbón. Me esperan 29km. Estaré caminando desde el amanecer hasta la puesta de sol.
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